Dientes como Perlas

3.4.18

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https://www.encasadeoly.com/2018/03/dientes-como-perlas.html

¡Hola! Hoy confieso que he probado el blanqueamiento dental. Tengo que admitir también que el impulso me vino en un momento de aburrimiento total. Parada en el espejo haciendo muecas absurdas, comprobé que mis dientes ya no estaban tan bonitos como antes; y tenía dos opciones: o empezar un libro de Luis Rojas-Marcos o hacer una visita al dentista.

La decisión fue sencilla; contarle al dentista porque quería blanquearme los dientes, no tanto. Le mencioné que estaba influida por uno de esos maravillosos magazines antiguos de moda que destilan elegancia y que ahora es difícil de encontrar en las revistas de hoy en día. Pensé que se reiría; pero no, respiró hondo y continuó con sus instrucciones.

De esta manera tan absurda es como terminé sin café, vino y bebidas gaseosas como la coca cola, además de alimentos colorantes como la remolacha, durante tres semanas. Por no hablar de lo guapa que me acostaba todas las noches con mi boca de boxeador moldeada por la férula que se supone me hacía ganar dos tonos de blanco. Prótesis que desestimaba cualquier intento de acercamiento del esposo, así como mi voz de Kim Jong-Un cuando decía buenas noches.

Tres semanas. Pasaron y mis dientes parecen igual, quizás un poco menos oscuros. Esto me lleva a la reflexión de que este tratamiento es inofensivo para los dientes, pero puede ser una alternativa excelente para aquellos que quieren dejar de fumar, de tomar café o de cambiar sutilmente de excusa al dolor de cabeza en la intimidad.

Todo hay que decir también que según el dentista hay varias técnicas de blanqueamiento, y yo elegí la menos fuerte. Igual tengo que apostar por otra un pelín más agresiva para que funcione… eso sí, no se si soportaría de nuevo esas tres semanas.


¡Hasta mañana!



Imagen superior: Ilustración de moda "ir para", rubia de sombrero negro vía Etsy (20,83€)