Aquella Vieja Amiga

25.9.17

Share to Facebook Share to Twitter Pin This





¡Hola! Hoy quiero hacer una oda a la amistad, a aquellas amigas de la juventud con las que creías que ibas a estar toda la vida juntas, y luego, por circunstancias de la vida, cada una sigue su camino. Nos quedan unos recuerdos maravillosos, tristes, divertidos y cuando piensas en ellas te viene la nostalgia y el cariño, y piensas ¿qué será de aquella vieja amiga?

Yo hoy, me acuerdo de mi amiga la escritora, bueno, la que decía que de mayor iba a ser escritora, y yo reportera para viajar y tener un novio en cada puerto.

Íbamos juntas al colegio. Éramos dos adolescentes riendo y disfrutando de la vida, cuya única inquietud entonces era bailar en fiestas y en conciertos. En ese momento, mi amiga era la líder de un pequeño grupo de chicas. Nos organizaba los planes, nos descubría nuevos actores, nos traía los últimos discos del mercado y nos pasábamos las horas hablando de la última película escandalosa, fumando y bebiendo en las tradicionales fiestas de pijamas.

Ella contribuyó a llenar las lagunas siderales de mi cultura.

Un día, como siempre había dicho, se convirtió en escritora, pero de la sección lifestyle de una revista. Empezó de becaria y con el tiempo el mundo que nos rodeaba cambió. Ella se convirtió en la más solicitada, y por ende, en la más inaccesible. Su móvil era tan infructuoso que una vez me llegué a plantear poner un anuncio de carretera en plan “papa llama”.

Finalmente aquella amiga llamada por mi madre “siellasetiraporunpozotuvasdetras” desapareció, se desvaneció entre sus páginas de papel couché.

Al principio pensé que para ella su vida era invitaciones y gente adorable que todo el mundo quiere conocer; y nosotras ya no teníamos sitio, ni siquiera para un escueto mensaje, una felicitación tardía de cumpleaños o un copia-pega de Navidad. Supongo que le habrá ido bien en la vida si bien dejé de ver su firma y la revista ya no existe.

Con el tiempo, llegaron otros amigos; otros tantos se fueron y muchos otros se quedaron.

Hoy me acuerdo de ella porque el jueves En Casa de Oly cumple 5 años, y parte de culpa de que este blog exista es gracias a “siellasetiraporunpozotuvasdetras”. No la envidiaba pero sí me descubrió que yo también podía compartir mis experiencias, no en una revista, pero si en un blog. Ella quiso ser escritora (desconozco si lo logró bajo pseudónimo); y yo, reportera. Y a día de hoy, podría decirse que casi lo soy, recorriendo la bloggosfera y dándole a la tecla.

En fin… ¿qué será de aquella vieja amiga?



Imagen superior vía Etsy (Ilustración de moda de Street style por Emily Brickel Edelson: 21,57€)