Crostata de cerezas, tarta italiana para desayunar en verano

15.6.15

Share to Facebook Share to Twitter Pin This


Hola! Desde siempre he sido muy fan de las cerezas, me encantan, y me he dado cuenta de que no he hecho muchos platos con ellas, salvo tomarlas tal cual como postre. En casa, es una de nuestras frutas favoritas y este amor es la excusa perfecta para hacer algo más elaborado.

Indagando por la bloggosfera, he dado con esta receta de Whole Foods, que es de lo más sencilla, y el resultado ha sido una crostata de cerezas muy sabrosa y deliciosa! De hecho, más que tomar esta tarta italiana de postre, -no se porqué asociamos la palabra tarta a tomarla en celebraciones o después de una suculenta comida-, es perfecta para tomar un trocito por las mañanas con el café.


Ingredientes
1 taza de harina, y algo más para luego amasar la masa
1/2 taza de harina de trigo integral de pastelería
1/4 de taza más 2 cucharadas de azúcar en polvo
1/2 cucharadita de canela molida
1/4 cucharadita de sal marina fina
1 cucharada de mantequilla sin sal fría
4 cucharadas de agua helada, y algo más si es necesario
½ kilo de cerezas frescas, deshuesadas y partidas por la mitad
1 cucharada de Maicena
2 cucharadas de zumo de naranja
1/2 cucharadita de ralladura de naranja



Preparación
 En un bol grande o ensaladera, juntamos las dos harinas, las dos cucharadas de azúcar, la canela y la sal y mezclamos todo con ayuda de unas varillas o una máquina eléctrica de varillas. Añadimos la mantequilla fría, cortada en pedacitos, y mezclamos todo. Luego, echamos poco a poco el agua helada, por cucharadas, removiendo hasta que la masa empiece a quedar ligada. Si veis que es necesario podéis echar más agua fría, una o dos cucharadas más.

Una vez que tenemos hecha la masa, la sacamos del bol y con las manos le damos un poco forma de pelota. Cubrimos y lo metemos en la nevera, por lo menos 30 minutos.

Mientras tanto, mezclamos las cerezas en otro bol o recipiente con el resto del azúcar, la Maicena, el zumo de naranja y la ralladura de naranja. Precalentamos el horno a 200 grados.
 
 


Pasada la media hora, sacamos la masa de la nevera. Echamos un poco de harina en la superficie en la que vayamos a trabajar para que no se quede pegada, y empezamos a estirarla ayudándonos con un rodillo de madera. Formamos un disco de unos 3 cm de espesor y lo colocamos suavemente en una bandeja para hornear forrada con papel de horno.

Encima de la masa con forma de disco añadimos la mezcla de cereza en el centro dejando un borde ancho de unos 13 centímetros. A continuación, doblamos los bordes de la masa hacia el interior, dejando la mayor parte de la superficie de la fruta expuesta en el centro.

Horneamos hasta que la masa esté dorada y los jugos de las cerezas empiecen a hacer burbujas, esto es unos 45 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar 15 minutos antes de servir.

Caliente o a temperatura ambiente se puede tomar; pero ahora, en verano, fresquita de la nevera está deliciosa!!
 
 

Que aproveche!!


Por cierto, quiero decir en mi descargo, que prefiero poner estas imágenes tan bonitas del proceso, porque las que yo hago son terribles, y os aseguro que entonces no os darían ganas de hacer esta receta!!


Hasta mañana!

 

Imágenes vía Pinterest