Compras Online

1.2.19

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¡Hola! Quizás por mi condición de blogger, adoro Internet, me encanta la ropa y me magnetizan las compras. Pero, entiendo que haya algunas de vosotras que todavía seáis reacias a las compras online por aquello de no poder verlo en directo, tocar y probaros.

Os voy a contar mis comienzos por si os ayuda a animaros y decidiros porque lo cierto es que es muy cómodo, encuentras de manera más sencilla lo que quieres, y los procesos de compra y devolución son mucho más fáciles de lo que os podáis creer.

Hace unos años, animada por mis amigas que ya entonces eran unas expertas del shopping virtual, me ponía una vez al mes más o menos, delante del ordenador pensando en todas las maravillas que ellas me contaban, y con la determinación de avanzar por los tiempos modernos.

Comenzaba mi cruzada en sitios como asos, eBay, Privalia… marcas con bonitas y pequeñas promociones, pues Inditex a nivel de compras online no era lo que es hoy en día, y El Corte Inglés, aún le faltaba un poco.

Pero no estaba muy segura. Acercaba la cara a la pantalla del ordenador para ver el material. Puf, tal vez. Voy mejor a la tienda, lo veo, lo toco y ya si eso lo compro por Internet. (Buena idea, ¿verdad? Lo que pasa es que ¿no se trataba de simplificar la vida?).

Luego, iba un poco más lejos. Con algo de temor por si no me podía echar atrás y tenía que pagarlo, marcaba las prendas que me gustaban guardándolas en el carrito de la compra. Y poquito a poco empecé a realizar pequeñas adquisiciones (como unos pendientes de bisutería) pues si eres compradora en Internet sabrás, que muchas de las cosas no las puedes encontrar en ningún otro lugar. Lo mejor: la satisfacción de que te digan que les encanta lo que llevas y pregunten dónde lo has comprado; y tú respondas, en Internet sabiendo que no lo van a encontrar.

La primera vez que me compré ropa fue en asos, una camiseta. Estuve como dos horas antes de decidirme pues, ¿qué talla coger? ¿Me estaría bien? La verdad es que por 10€ que me iba a costar no me importaba no devolverla. Y bueno, todo hay que decir que tiendas online como asos te facilitaban mucho el tema de las tallas pues te daban todas las medidas posibles en centímetros: que si hombros, pecho, cadera… Así que, ahí estaba con el ordenador, el metro y una libreta, tardando dos horas para comprar una camiseta. Más tiempo que si me hubiera acercado a la tienda física. Había que ser moderna.

La camiseta llegó como a los 15 días (menos mal que ahora podemos tener las cosas en dos horas, si queremos!) No me compensaba. Impensable en mí esperar dos semanas para estrenar.

Al tiempo me dije: última oportunidad. Voy a mirar en eBay, acordándome del maravilloso jersey de Isabel Marant que una amiga se compró en la web de subastas por ¡20€! De nuevo, la motivación volvió a mí. En la caja de búsquedas escribo: Marni. Oh la la!!! Una carterita color vino ideal y por 34€! Bueno, la cosa no está tan mal, ¿verdad? Voy a apostar. 36€. Uf, la subasta termina en 10 días. ¿Volveré entonces?, ¿me habrán superado? Tal vez…

Y ahí es cuando mi querido esposo, menos tecnológico que yo, me dice: "¿por qué no vendes ahí tus cosas?”.

Interesante propuesta: pasar de compradora a vendedora… uhmmm

Bien, indignada por sus miradas de superioridad, me vi obligada a registrarme, colocar artículos que ya no usaba y me ponía… y tras una semana de idas y venidas, de formularios, de intentos fallidos con las fotos, abandoné y tomé la decisión más punitiva para él: ¡volver a ir de compras!


Que paséis un buen fin de semana y nos vemos el lunes!!



Imagen superior vía Shavi Tech