Desastres Corporales por Culpa de la Menopausia. Parte II

23.10.18

Share to Facebook Share to Twitter Pin This




¡Hola! Hace unas semanas os hablaba de cómo combatir esos desastres corporales que se sufren cuando se tiene la menopausia. Bien, continuando con esta serie, hoy me centraré en los desajustes del periodo, pues los ciclos menstruales empiezan a ser irregulares, duran menos, y en algunos casos las reglas son más escasas, y en otras, más abundantes.

Esto se debe a que los ovarios han dejado de ser regulares en sus funciones ya que la carga de estrógeno y progesterona también empiezan a variar.

Aquí tenéis algunos consejos básicos, que seguramente muchas conoceréis, para estar un poquito mejor cuando se está en esa fase menstrual:

#Sensación de inflamiento
En estos días te sueles sentir más inflada de lo normal. Os recomiendo tomar jengibre, ajo o papaya para reducir esa sensación. Probad a haceros una taza de té con jengibre, que es lo mejor. Para eso, calentad un poquito de agua en un cazo, añadid unas rebanadas de jengibre, dejar hervir a fuego lento diez minutos, y listo.

#Depilación
Es mejor no depilarse ni antes ni después del periodo, pues la piel está mucho más sensible, y hay más propensión a la irritación. El peor momento para depilarse con cera, hacerse la láser, pasarse la Epilady, e incluso depilarse las cejas es justo cuando estamos con la regla. Esperaros una semana después, cuando el nivel de hormonas se haya calmado. Será mucho menos doloroso, la piel estará menos sensible, y menos propensa a las manchas, sarpullidos o granitos.

#Poros Abiertos
En estos días, también solemos tener los poros de la piel de la cara más abiertos. Os sugiero aplicaros una mascarilla de arcilla la semana de la menstruación. Esto hará que los poros se cierren y que la piel se vea más matizada y con menos brillos.


#Calambres Menstruales
El té de hojas de frambuesa roja, el té de bálsamo de limón o una manzanilla alivian los calambres menstruales. El ejercicio físico y el yoga también ayudan, junto con el calcio y la vitamina B6. Otro remedio de nuestras abuelas es acostarse con una toalla tibia (calentita) cubriendo la zona abdominal durante diez minutos. Y además mi abuela echaba unas gotas de aceite de lavanda en la toalla que ayuda a relajarse.



Imagen superior vía New Statesman