Planes originales: Desayuno buffet en casa

miércoles, 15 de julio de 2015



Hola! Una de las mejores cosas que tiene alojarse en un hotel cuando estamos de vacaciones son los desayunos. Es curioso comprobar cómo en nuestra vida cotidiana muchos de nosotros apenas desayunamos y además lo comentamos con los compañeros de trabajo: "No, si yo no tengo hambre por las mañanas". Y luego son Mr Hyde en el buffet del hotel.

No se si será la presentación, si es que tenemos hasta la fruta pelada, o meten algo en el climatizador, pero en estos buffets solemos desayunar cosas que habitualmente no nos hacemos en casa, y además nos llenamos el plato más de una vez!

Bien, pues pensando en esta voracidad humana de primera hora de la mañana, hemos pensado recrear esta experiencia en casa el fin de semana que viene e invitar a los amigos y familiares a un plan diferente, y que se sale un poco de las tradicionales comidas y cenas. Además, como por las mañanas se está más fresquito, da menos pereza que ir a una comilona.
 
 
 
Al igual que en el hotel, cada uno se servirá lo que quiera, y habrá dulce y salado: tostadas francesas, bollería, embutido y quesos, fruta y macedonia, cereales, huevos y un plato sorpresa: barquitas de patatas con queso y guacamole.

Para hacerlas, esta es la receta para unas 6 personas:

Ingredientes:

1/2 kilo de patatas

3 cebollas chalotas picaditas

2 cucharadas de aceite de oliva

2 cucharadas de mantequilla sin sal

1 cucharada de perejil (opcional)

Sal y pimienta

Instrucciones

Lavamos y pelamos las patatas. Las cortamos en rodajas (con forma redondeada) y las cocemos en una cacerola con agua (la cantidad de agua necesaria debe cubrir las patatas). Cuando hierva, las mantenemos durante 6-8 minutos. Las sacamos, las escurrimos con ayuda de un colador, y las dejamos aparte.

Mientras las patatas se están cociendo, ponemos una sartén al fuego con el aceite de oliva y pochamos la cebolla. Cuando esté doradita, la sacamos y la colocamos en un bol.

Ahora, echamos en la sartén la mantequilla. Una vez se haya derretido, colocamos cada rodaja de patata en la sartén de forma que cada una de ellas esté en contacto con la sartén y no se apelotonen. Salpimentamos y las dejamos unos 5-6 minutos y las damos la vuelta con ayuda de una espátula. Repetimos este proceso con todas las rodajas de patata.

Si necesitamos más mantequilla, añadimos. Por cierto, las patatas estarán listas cuando los bordes empiecen a quedar tostaditos.

Las colocamos en una fuente, y aparte los ingredientes (la cebolla que hemos pochado, guacamole y mezcla de quesos rallados) para que los comensales se hagan las barcas.
 


Espero que vengan con hambre!
 
 
Podéis poneros en contacto conmigo en encasadeoly@gmail.com o seguirme en Twitter una buena temporada (@EncasadeOly)


Hasta mañana!!



Imágenes vía Pinterest
 

2 comentarios:

  1. Una idea fantástica, y una pinta...
    Pasate por mi blog. Besitos
    ❤ BLOG: mirando-lasestrellas.blogspot.com.es

    ResponderEliminar
  2. Yo sí sé a qué se debe: porque en el hotel te lo dan servido, y por las mañanas en tu casa, cuando te acabas de levantar, no te apetece hacer nada... Es vagancia pura, nada más. Pero sí que merece la pena un poco de esfuerzo porque desayunos como esos, le dan vitalidad a cualquiera.

    .Estelle.

    ResponderEliminar

Muchas gracias por comentar