Las pequeñas cosas de la vida

13.1.15


Los días después de Navidad son un poco difíciles. Vuelta a la rutina, la casa vuelve a su ser, pánico a subirse a la báscula, rebajas y devoluciones, las luces de la ciudad se apagan... en fin, la famosa cuesta de enero. Por tanto, con el objetivo de evadir el tedio que amenaza tras mi puerta, he decidido centrarme en las pequeñas cosas de la vida, y estas son algunas cosillas que este arranque de año me han hecho feliz.

 
 
 
Los adornos de cerámica del árbol de Navidad, comprados en Viena, y que me llevan a rememorar los días que pasamos visitando la ciudad del vals.

 
 
 

La ilusión de los más pequeños desenvolviendo los regalos sin apenas prestar atención al juguete y solo al tamaño y color del paquete.


 
 
Este espejo vintage, regalo de los Reyes Magos, que ha llegado de El Corte Inglés para decorar la entrada de mi casa.

 

 
 
La mirada de Cila, nuestra gata que ya ha cumplido cuatro años.
 


 
 
Un plato japonés de makis para variar los sabores tradicionales navideños.



Hasta mañana!!

2 comentarios:

  1. Pintas el fin de la navidad como algo horrible, y sin embargo yo siempre estoy deseando que termine jeje, odio las navidades!
    Qué guapa es tu gatita *O* seguro que será la reina de la casa.

    .Estelle.

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    Respuestas
    1. jajaja, yo es que adoro las Navidades jajaja Y sí, Cila es toda una emperatriz :)
      Besos

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