La despensa de la belleza Parte II

jueves, 2 de octubre de 2014

 

Continuamos con la segunda parte de este post dedicado a los productos naturales y herramientas que habitualmente usamos en la cocina, y que también tienen sus utilidades en el cuidado de la belleza.



#Bolsa de guisantes congelados
Cuando nos duele o tenemos hinchada una parte de nuestro cuerpo, como puede ser la rodilla o un pie; cuando tenemos una quemadura; o si tenemos la piel irritada (por ejemplo, después de habernos depilado) os sugiero pasaros por la zona una bolsa de guisantes congelados. Quien dice guisantes, dice cualquier otro vegetal, como la zanahoria, judías... que tenga la forma adecuada para adaptarse al tamaño de nuestra mano, porque así será más fácil de manejar. Al estar tan fría, nos calma enseguida el dolor y evita que la hinchazón vaya a más.
 



#Bolsas de te
Tener en casa una caja de te, de cualquier variedad, verde, blanco, manzanilla... sirve para muchas cosas más que prepararse una infusión. Si humedecemos una bolsita de te y la dejamos en la nevera unos minutos hasta que se enfríe, la podemos aplicar bajo los ojos y disminuiremos nuestras ojeras. Al igual, que la bolsa de guisantes, también alivian los moratones, las quemaduras y las irritaciones de la piel, sobre todo, la manzanilla.



#Yogourt
El yogourt también es un remedio excelente para las quemaduras. Aparte de todos los nutrientes que nos aporta en cuanto al calcio, también es muy bueno para el cabello y la piel. Cuando tenemos la cara algo tensa y seca, nada mejor que aplicarse una capa de yogourt y dejar actuar durante 10 minutos. Ya veréis cómo se queda mucho más sedosa! Igualmente, para las mujeres que tengan exceso de grasa en la piel de la cara, esta mascarilla es ideal pues absorbe la grasa que sobra. Y en cuanto al cabello, para las que sufren de caspa, aplicarse yogourt en el cuero cabelludo cuando el pelo está seco, masajear y dejar actuar unos 15 minutos. Luego, nos lavamos el pelo como habitualmente hacemos, y esto ayuda a combatir las escamaciones.



#Aceite de Lavanda
Aparte de su buen olor y sus altas cualidades en aromaterapia, me encanta echar unas gotas de aceite de lavanda cuando me puedo dar un baño pues es de lo más relajante. Os lo recomiendo cuando tengáis bastante estrés, es mano de santo! Igualmente, si nos damos unas friegas con aceite de lavanda en aquellas partes del cuerpo que tengamos agarrotadas como la espalda, o por la artritis, mitigará nuestros dolores. Por otro lado, dicen que también ayuda a prevenir llagas y cicatrices.



#Mascarilla de Arcilla
La arcilla es la quintaesencia de las mascarillas faciales. Cuando te hablan de mascarillas, es muy habitual imaginarse a una con la cara llena de una mascarilla verde. Y es que es fantástica para absorber el exceso de grasa de la cara (bueno, de cualquier otro sitio también, como la espalda). Por ello también sirve para secar las espinillas y aliviar las picaduras de insectos.



#Tela fina de algodón
Siempre es bueno tener a mano alguna tela fina de algodón, tipo gasa, para envolver por ejemplo las sales de baño y sumergirla evitando que se desparramen y luego queden pegadas a la bañera; para hacer cataplasmas en caso de quemaduras (hervidas unos minutos en agua con vinagre); o para potenciar aún más el efecto de una mascarilla facial al humedecerla en agua caliente y aplicando sobre la cara durante el tiempo que dure la mascarilla.



En fin, estos son solo algunos remedios naturales que podemos encontrar en la cocina, y que también tienen unas propiedades excelentes para cuidar de nuestra belleza.



Hasta mañana!!



Imágenes vía Pinterest


 

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