Tratamientos antienvejecimiento

15.5.13

 
Una vez pasada la frontera de los 50 años, la piel es una de nuestras pertenencias más queridas que más empieza a transformarse, pero a peor. Nuestra cara se vuelve gris, apagada, las arrugas ahora empiezan a ser surcos, y nuestras células empiezan a tener una sed y un hambre terribles que debemos calmar con una hidratación y nutrición inteligentes.

Precisamente, esa hidratación y nutrición son la clave de la mayoría de los tratamientos que combaten el envejecimiento. Eso sí, hay que tener cuidado porque aquí más no es más; puede alentar otro de los grandes males que nos acechan y es el descolgamiento. No se trata de hidratar cuanto más mejor, poniéndonos a todas horas cremas; sino de hidratar con cabeza y sentido común. Cuando hay un exceso de agua en el rostro, nuestras células no pueden asimilar toda, y se va almacenando, almacenando provocando que la piel empiece a descolgarse por sobrepeso.

Con todo esto os quiero decir, que aparte de la rutina diaria de crema hidratante y nutritiva día y noche, nos viene fenomenal conocer algunos truquillos de belleza extra, que ayuden a disimular las imperfecciones propias de la edad, e incluso a añadir más munición en la batalla contra las señoras arrugas.




Por ejemplo, cuando llega la tarde y tengo previsto salir, al empezar a recomponer mi cara para estar medianamente presentable, me suelo aplicar este truquillo, que a mi, la verdad me gusta el resultado. Lo que hago es que si ya estoy maquillada de por la mañana, es untar en una esponjita de maquillaje (de las que usamos para extender la base de maquillaje) un poco de loción hidratante, y la voy difuminando por encima del maquillaje. No veais lo que refresca y la sensación de hidratación tan buena que deja!

Asimismo, evito aplicarme maquillajes en polvo porque suelen vetearse en aquellas zonas de la cara que tenemos más resecas. Tengo unas sombras en crema y un colorete en crema de Kiko, con el que estoy encantadísima; y es en estos momentos en los que me los aplico.


Pero, aparte de estas argucias que poco a poco os voy enseñando con estos post de belleza, creo que lo más importante es aplicarnos de vez en cuando un tratamiento más en profundidad que ayude a nuestra piel a reponerse y luchar contra el envejecimiento con más fuerza. Aquí estoy hablando de aplicarnos mascarillas faciales, que están muy bien sinceramente; pero también de acudir a un centro de belleza para hacernos un tratamiento más serio.

Aunque no os lo creáis, los tratamientos antienvejecimiento realizados en los centros de belleza son más económicos de lo que una puede pensar. Yo era de las que creían que eran muy caros, pero de un tiempo a esta parte, he podido comprobar que nada más lejos de la realidad! Y esto es gracias a webs como Offerum que nos traen unas ofertas bastante interesantes.



Por ejemplo, en el Centro Dulcinea te dejan el cutis perfecto con estos cinco pasos: limpieza de la piel; peeling; extracción de impurezas; mascarilla; y masaje facial por 18,25€. O este más completo de Masajes Bonjour, que por 39€, te hacen un tratamiento de lujo con mascarilla facial de orquídeas más masaje facial antiaging efecto flash.

Mi experiencia en este tipo de tratamientos ha sido, hasta la fecha, excelente. Desde el instante en que entras por la puerta de uno de estos establecimientos ya te sientes alguien especial. La mayoría de las veces, el personal se afana en que estés cómoda y lo más relajada posible, y desde luego que con sus masajes lo consiguen!

La limpieza que te hacen y peeling (también conocido como exfoliación) es mucho más profunda que la que nosotras nos podemos hacer en nuestras casas. Ellos son expertos en la materia. Y luego, las mascarillas, cremas y demás ungüentos suelen ser más profesionales que los que nosotras podamos encontrar en el supermercado o hacernos en casa. Y se nota porque cuando llegas a tu casa, tu piel está iluminada, tersa, hidratada y la sensación perdura unos cuantos días!! Es más, hasta mi marido, que imagino que como el vuestro no presta atención a estas cosas "de mujeres", me ha preguntado alguna vez que qué me había hecho porque estaba diferente (en su vocabulario, más guapa claro). Así que animaros :)

No obstante, este tipo de tratamientos profesionales no es incompatible con nuestras "recetas caseras". Para aquellas que quieran combinarlo con algún remedio de andar por casa, os sugiero una mascarilla facial para combatir el envejecimiento, y que está basada en la papaya. La papaya es una fruta tropical, -las mejores son de Australia-, cuyas propiedades son excelentes para hidratar y nutrir la cara. Tiene una enzima llamada papaína, que ayuda a exfoliar las células muertas de la piel, dando un tono más uniforme y aportando mayor luminosidad al rostro. Esta fruta además, también tiene vitaminas A y C, que son antioxidantes y combaten los radicales libres.





Su modo de preparación es muy sencillo. Se toma un cuarto de la carne de una papaya; se trocea, y se pasan los trozos por la batidora con un cuarto de taza de yogurt, a ser posible natural. Se formará una especie de masa cremosa, y nos la aplicaremos en la cara dando un masaje. La dejamos actuar diez minutos, y luego nos enjaguamos la cara con agua tibia. Y ya está! Nos ponemos nuestra crema hidratante habitual y listo!! Es una gozada de cómo queda el rostro de hidratado.





Obviamente hacernos las cosas en casa está muy bien; pero carecen de la profundidad y rigor de este tipo de tratamientos más especializados. Yo es que salgo de un relajado cuando voy... Además, como ahora es la época de las celebraciones, sobre todo bodas, no hay nada mejor que hacernos un tratamiento extra de belleza para ir radiantes y deslumbrar. Yo, desde luego, que un par de ellos sí me hago antes de la boda de mi hijo!!

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