Cómo evitar parecer desaliñada

4.3.13


Hoy os propongo un ejercicio de búsqueda, captura y expulsión en el reino de vuestro armario. Seamos sinceras, ¿cuántos jerseys o camisetas tenemos que nos quedan fatal porque o nos están apretadísimos o, al contrario, son enormes? Y cuántas prendas no hemos tirado porque decimos: "esto para andar por casa"?

Os aseguro que yo de esas tengo un montón. Y lo que es peor, ha habido veces que me he atrevido a salir a la calle con ellas para hacer un recado rápido o ir al mercado un momentillo.

Sin embargo, si nos paramos un minuto y nos miramos detenidamente en el espejo, podremos comprobar que con ellas, nos ha vestido nuestro peor enemigo; y lo que es peor, nos echamos más años encima de los que verdaderamente tenemos.
 
 


Es verdad que conforme hemos ido cumpliendo años, algunas como es mi caso, hemos ido ganando también peso. Y gran parte de nuestras compras han estado centradas en la comodidad. Sin embargo, cuando una cumple 50 años no tiene por qué esconder su cuerpo, ni ir desaliñada, ni mucho menos, ir vestida como una abuela!
 
 


Es cierto que ya no se tiene edad para llevar camisetas ajustadas ni minifaldas; pero tampoco nos tenemos que poner jerséis extra grandes ni faldas largas!!




Por eso, he decidido que voy a limpiar mi armario de aquellas prendas que no cumplan estas condiciones. Y con el espejo al lado, voy a ser de lo más estricta. Además, tendré que hacer hueco para la nueva temporada no?


1 La ropa debe rozar nuestra silueta, no apretarla ni que sea muy suelta. Simplemente, que sea justa, independientemente de la talla que tengamos. Nos creemos que la ropa muy suelta ayuda a disimular nuestras carnes, y en realidad, provoca el efecto contrario; las abulta y nos hace parecer más anchas. Y lo mismo con la ropa demasiado apretada. Parecemos morcillas de Burgos.


2 Las mangas de las chaquetas, jerséis o americanas no tienen que sobrepasar nuestras muñecas y tapar nuestras manos. Para mi, este es precisamente el mayor aspecto de desaliño. Si nos gustan largas, con los brazos extendidos hacia abajo, la medida correcta es que rocen el hueso de la muñeca, como esta chaqueta de Zadig & Voltaire (preciosa, por cierto). Si tenemos prendas de mangas extra largas que nos tapen la mano, siempre las podemos coser y arreglar (no hace falta deshacernos de ellas si nos gustan mucho); y a veces, las podremos modernizar acortándolas para dejarlas en manga francesa, que es justamente por debajo del codo.



3 Otra regla muy importante es que los hombros de las chaquetas, jerséis o americanas nos queden justo al ras de nuestros hombros. No deben sobrepasarlos ni quedarse cortos, sino encajar perfectamente como a esta modelo la original chaqueta de Karen Millen. Igualmente, por detrás, no deben formarse arrugas o pliegues horizontales que demuestran que la chaqueta nos queda pequeña; ni tampoco que se nos vea bailar dentro de la chaqueta porque nos queda grande. Os aseguro que aquí, yo he sacado un montón de ropa ya de mi armario!!



4 Ahora voy con la longitud de las faldas. Obviamente, aquí hay disparidad porque hay algunas afortunadas que tendrán unas piernas de escándalo y se pueden permitir el lujo de poder ponerse aún faldas cortas; y otras, altas y delgadas, a las que las faldas largas las sentarán de maravilla. Pero, para las que sois como yo, con una talla mayor de la 44, mi recomendación es llevar la falda por la rodilla, o dos centímetros por encima de la rodilla si tenéis unas piernas bonitas. Aunque yo no tengo el cuerpo de las modelos de Zara, estaréis conmigo en que esta medida es la más elegante.




5 En cuanto a la altura de los pantalones, aseguraros de que el bajo no es demasiado largo porque si lo arrastráis, aparte de parecer unas desaliñadas, pareceréis más bajitas. Y si se trata de pantalones anchos, tened cuidado también de que el bajo no sea demasiado corto porque el efecto es espantoso. Estos pantalones de Céline son perfectos. Me temo que aquí, también nos toca coser jejeje Eso sí, si tenéis pantalones que se os hayan quedado cortos, si son estrechos, no os preocupéis porque esta temporada se llevan así; y si son anchos, siempre podremos ponérnoslos con un zapato plano. De todos modos, la medida correcta es que el bajo tiene que tocar nuestro empeine por la parte delantera del pie; y por detrás, llegar como a la mitad de nuestro talón.




6 Finalmente, la cintura de las faldas y pantalones debe ser la correcta y según sea el diseño de la prenda. Hay faldas que se me han quedado pequeñas, pero subiéndomelas de la cintura para arriba, aún me las puedo poner utilizando el truquillo de colocar por encima la camiseta o el jersey. Aquí hay que tener cuidado porque nos puede hacer un poco de bolsa en la barriga y, al final, es peor el remedio que la enfermedad. Aparte de que cuando nos sentamos, la falda se descoloca y se queda torcida, porque obviamente no la llevo bien puesta. Igualmente, con los pantalones que se nos han quedado grandes. Si nos apretamos el cinturón nos harán unas bolsas y pliegues feísimos; y si los dejamos flojos, por detrás, nos harán un pandero mucho más grande del que tenemos, y además caído!! Deben quedarnos como estos modelos de Comptoir des Cotonniers.




Seguramente todas estas reglas y medidas ya las conocéis de sobra, pero sed sinceras, ¿realmente las aplicáis? Creo que más vale pasarse una tarde entera con las puertas del armario abiertas de par en par, la cama llena de ropa, probándonos y arreglándonos, que guardar ropa con la que podemos parecer unas desaliñadas y además, de mayor edad!!